December 2017
M T W T F S S
« Nov    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Más recientes


Ética barata para una ciudad desnortada

(Diciembre 2011)

Barcelona no tiene un buen norte, por defecto va inclinada en Google y en los navegadores de los móviles, nos estamos convirtiendo en una ciudad torcida. Sólo la Avenida Meridiana aparece alineada al lado vertical del cuadro. Los barceloneses pensábamos que al norte está el Tibidabo, y al sur el mar, es decir, las golondrinas, siguiendo una cartografía de pa sucat amb oli heredada de nuestros abuelos. Pues oye, estamos acostumbrándonos a que el Pararelo sea un paralelo (geodésico) y la Meridiana, un verdadero meridiano del plano.

¿Tenemos ya, a marchas forzadas, otra identidad gracias a Google maps?

No. Un mexicano denunciaría pleonasmo (quién mejor que un mexicano para detectarlo). El mero norte de Barcelona, brujula en mano, es Cerdanyola, puestos a geómetras, pero hay que ver el Ensanche cómo queda en la opción no satelitaria: sin chaflanes y guiñado. Y véase que las rectas perpendiculares del Paralelo y la Meridiana, convenientemente prolongadas, van a cruzarse sobre las tranquilas aguas del Port Vell, cosa en que no habíamos caído nunca, hasta que dicha crucecita, próximamente, colindará con Rusia.

El Paseo de Gracia cobija ya al flamante nuevo rico-rico. Los ‘putines’ son y no son otra clase de pasta, como los tallarines. Son un imán tan poderoso que la autoridad portuaria, sospechamos, ha rotado con nocturnidad la estatua de Colón, en cuyo famoso dedo los compinches de Vladimir que nos visitan ven un hotel remetido (!), arriba. La pugna entre moscovitas y sanpeterburgueses, sea con piercings de oro o de diamantes, y que bajan por las ramblas, persiste: ambos bandos dicen que el descubridor, tras un giro necesario, apunta a los Urales. Chto?

En efecto, y como conclusión, parece confirmado que era insuficiente entretener a los japoneses con bagatelas de Gaudí. Ahora el Ayuntamiento, la autoridad portuaria, el Port Vell, tutti quanti, sabemos donde está el dinero-dinero. En los aledaños del puerto estábamos hartos de tanto mástil de barquito sin utilidad, multiplicado por mil. Demonios, qué aburridos. Es la hora de los auténticos yates de megarricos, que además provienen de la enorme llanura euroasiática, cepa marinera de la gente próspera de verdad.

Es que no captamos nada (excepto capital ruso). Se avecinan grandes cambios a la altura de una urbe internacional. El Port Vell está a punto de convertirse en una marina de lujo para yates de 60 metros, gracias a capital… bueno, ruso, pero convenientemente apantallado en una sociedad londinense. ¿Variedad de nacionalidades, tovarich…? Inexacto. Se prevee que el 95% de los atraques exclusivos -con máquinas expendedoras de caviar en el pantalán-, no sean un atraco precisamente, pues van a la medida de las superembarcaciones, las cuales son de propiedad, lo han adivinado, megarrusa (vía Londres, of course). Detalles del gran capital, manejado por tipos honrados y cosmopolitas, a quienes no les importa aflojar. Enhorabuena por haber elegido BCN. Un lugar tan coqueto.

Tengo un amigo (un bonobo) que dice que Rusia hace veintipocos años era un país comunista en el que, de facto, ningun ciudadano tenía dinero, no tenía nada, nada de nada, pues cualquier bien era del estado, es decir, de toda la comunidad. Es cierto que los políticos disfrutaban de excelentes domicilios con calefacción, y ‘dachas’ en el extrarradio de sus poblaciones, aunque de ningun modo tenían cuentas en Suiza (mi amigo jura este punto). Si fuera así, la explicación por la que unos cuantos de sus conciudadanos se han convertido en verdaderos tíos Gilitos acaparando el acero, el petróleo, el gas, etc., de todo el país, de la noche a la mañana (en menos de una década algunos, como Abramovich), resulta intrigante, incluso para un bonobo.

En Occidente, con una tradición filosófica, a eso le llaman robar.

Son ejemplos que nos sacarán de la crisis. Pues no tratamos de una nación diminuta (Rusia), precisamente, ni de un expolio baladí. Hablamos de todos los bienes, medios, recursos energéticos, etc., que poseía la URSS, y de unas explotaciones colosales que han acabado concentradas en pocas manos, y que reflejan la ética trascendental del imperativo categórico de Kant, aplicado al individuo del día, emprendedor de hoy, universalizador de la posición moral que maneja el sujeto, quien duda sobre si es de cumplimiento hipotético para el prójimo en su totalidad. Visto lo que ocurre últimamente entre el Llobregat y el Besós, no seamos exigentes. El problema kantiano para algunos es andorrano, y para otros es poner en el puerto barcos de triple puente, lo que se agradece. Hundamos los barquitos, Trias (Tápate la nariz y cobra, dice el bonobo). Demos muelle a los que se han forrado a una escala estratosférica heredada de Catalina la Grande -la pobre era alemana- que no puede ni olerse veraneando entre los corchos de Cadaqués (las mafias rusas: una leyenda). No tenemos ni idea de la escala, no podemos evaluar. Alojar la escuadra rusa chula –la militar se pudre en el Báltico– en uno de los enclaves estrella de nuestra ciudad es intuición, no en vano aquí salió Francesc Pujols vaticinando una extraña derrota cuando aseguró que los catalanes no pagarían nada en el futuro. Aprovechemos, pues, que la mayoría de rusos no saben esto y usan calçotets con goma elástica, y las chicas de cubierta de los nuevos yates lucen visera de lobo de mar, ahumada; además de teñidos raros, un relojazo Chopard de lastre, y una peste a perfume de 200 euros escampado por los sobacos que tira de espaldas.

Si el egregio Emmanuel Kant –que nunca vio el océano, interesante– intuyera esta marina con aires de katiuska y tacones de plataforma rellenos de porexpan, no se le revolverían los huesos: es que se fundiría en el éter.

Observación: Francesc Pujols se cuidó de comentar una sóla palabra sobre cobros venideros, en rublos blanqueados (filtrados por el hombre del bombín, of course), por los conceptos de amarre, caviar, vodka y bichero.

Bisk-a-Katalunia.

[Palabra de Mono Blanco]

………………………………………………………………………………………………

Comments are closed.