{"id":58,"date":"2009-12-02T16:59:59","date_gmt":"2009-12-02T15:59:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elmonoblanco.com\/?p=58"},"modified":"2016-12-18T20:00:03","modified_gmt":"2016-12-18T19:00:03","slug":"heroes-del-delito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/?p=58","title":{"rendered":"H\u00e9roes del delito"},"content":{"rendered":"<p>La crisis tiene dobleces. Entre los arquitectos no exist\u00eda lo que eufem\u00edsticamente llamar\u00edamos \u201cconnivencia\u201d con el sector financiero, sino bastante m\u00e1s, hubo una gran impostura, una gran perversi\u00f3n similar a la de los \u201cgrandes objetivos\u201d que aseguraban tener los directivos y consejeros de las grandes corporaciones.<\/p>\n<p>\u00c9stos \u00faltimos \u2013con traje y corbata- han disfrutado de infinidad de privilegios: sueldos estratosf\u00e9ricos, incentivos, vacaciones, jets privados, clubs de campo, etc., a costa de las empresas\u2026 Y sin ninguna recriminaci\u00f3n, es decir, impunemente. Pero en el gremio de la alta construcci\u00f3n, de la mano de ejecutivos, promotores y banqueros, y con un atuendo m\u00e1s informal (predomin\u00f3 el negro Armani), no s\u00f3lo hubo un silencio corporativo de los brahmanes de la arquitectura ante la tragedia. Hubo pol\u00edticos que dejaron la iniciativa a varios santones de la cofrad\u00eda, sueltos y sin collar. \u00bfCu\u00e1ntos arquitectos han permitido \u2013sin\u00f3 perpetrado\u2013 la extensi\u00f3n del panorama s\u00f3lido que yace ante nuestros ojos, enriqueci\u00e9ndose y silbando distra\u00eddamente de manera muy similar a aquellas \u00e1guilas de la econom\u00eda?. En Catalu\u00f1a y en Espa\u00f1a, en este sentido, ha habido mayor escarnio, pues los medios \u2013con una candidez incre\u00edble- contin\u00faan en sus trece: siguen alabando proyectos estelares, urbanismos mod\u00e9licos, dise\u00f1os divinos, etc.<\/p>\n<p><em>The Economist<\/em> afirmaba recientemente que por aqu\u00ed tenemos 1,2 millones de viviendas sin vender (!), y dec\u00eda que es la misma cantidad que en EEUU, un pa\u00eds seis veces m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>En el bando de Adam Smith (el del manejo contempor\u00e1neo del d\u00f3lar, la libra y el euro) se ven hoy intentos t\u00edmidos de autocr\u00edtica y de asumir culpas, mientras que a nadie en absoluto del otro equipo -el de los \u00e9mulos de Vitruvio-, universalmente, parece concernirle un planeta arruinado en sus paisajes, en sus ecosistemas, en sus espacios p\u00fablicos, a causa, en gran parte, del derroche y la proliferaci\u00f3n de edificaciones incontables e inenarrables; edificios culturalmente vac\u00edos, edificios sin pregnancia en la red (del sentido), edificios que alguien firm\u00f3 y que al final exhiben su verdadero precio.<\/p>\n<p>Menos mal que alguien sensato, para amortiguar la indulgencia general de la opini\u00f3n p\u00fablica -pat\u00e9tica- con los arquitectos, corresponsables zangolotinos de esta crisis, ha escrito un art\u00edculo indispensable, inaplazable, urgente, en la prensa.<dir><strong>El Gran Saqueo<\/strong><\/p>\n<p>Rafael Argullol, <em>El Pa\u00eds<\/em> 12-V-2009<\/p>\n<p>\u201c\u2026 no tengo la costumbre de leer informes del Parlamento Europeo ni de ning\u00fan otro Parlamento; sin embargo, a instancias de un amigo jurista, he le\u00eddo un documento que les recomiendo si les gusta la literatura de terror: se trata del informe elaborado por la diputada danesa Marguete Auken sobre \u201cel impacto de la urbanizaci\u00f3n extensiva en Espa\u00f1a en los derechos individuales de los ciudadanos europeos, el medio ambiente y la aplicaci\u00f3n del Derecho comunitario\u201d. Es un texto de 30 p\u00e1ginas que se puede leer tanto como un relato espeluznante cuanto como un peque\u00f1o tratado acerca de las peores conductas en materia pol\u00edtica y moral.<\/p>\n<p>\u2026 yo introducir\u00eda el informe de la se\u00f1ora Auken como lectura obligatoria en escuelas de arquitectura y universidades, y adem\u00e1s, exigir\u00eda su conocimiento detallado previo a todo candidato a ocupar un cargo p\u00fablico. Ustedes se preguntar\u00e1n por qu\u00e9 muestro tanto entusiasmo por ese documento redactado con la falta de gracia que caracteriza a este tipo de escritos, y la respuesta es que puede considerarse un espejo contundente que refleja, sin florituras ni hipocres\u00edas, la abyecci\u00f3n incrustada s\u00f3rdidamente en nuestra vida p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u2026 Lo que llama m\u00e1s poderosamente la atenci\u00f3n es la conspiraci\u00f3n del silencio que rodea al asunto y que se explica por la vergonzosa alianza de los eurodiputados socialistas y populares espa\u00f1oles en el momento de rechazar el informe de Auken que, no obstante, fue aprobado por el Pleno del Parlamento Europeo a finales del pasado mes de marzo por 349 votos contra 110, con 114 abstenciones. Una arrolladora mayor\u00eda a la que se opusieron hasta el final populares y socialistas, tan lamentablemente estos \u00faltimos que, seg\u00fan informaron los peri\u00f3dicos al d\u00eda siguiente de la votaci\u00f3n, Michael Cashman, socialista tambi\u00e9n \u00e9l y autor de un informe previo sobre el tema, acab\u00f3 votando a favor de la resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2026 no extra\u00f1a en absoluto aquella conspiraci\u00f3n de silencio, pues son tantos quienes quedan retratados que apenas es comprensible que un esc\u00e1ndalo de tales dimensiones haya podido oscurecerse con permanente disimulo durante d\u00e9cadas. Condenada Espa\u00f1a severamente por la impunidad que ha rodeado a la corrupci\u00f3n, tampoco con posterioridad nuestros foros parlamentarios se han hecho eco de la resoluci\u00f3n europea y, c\u00f3mplices entre s\u00ed los diversos partidos, ha continuado la alegre pol\u00edtica de poner la cabeza bajo el ala.<\/p>\n<p>\u2026 la sensaci\u00f3n m\u00e1s desagradable que me ha quedado tras la lectura del informe Auken es que el gran saqueo, la devastaci\u00f3n sistem\u00e1tica del litoral espa\u00f1ol, y no s\u00f3lo del litoral -una devastaci\u00f3n que afectar\u00e1 a varias generaciones, las cuales se\u00f1alar\u00e1n a la nuestra como culpable-, es algo acaecido durante la democracia y no antes, en el franquismo. Los destrozos heredados de \u00e9ste se han multiplicado, en las d\u00e9cadas democr\u00e1ticas, hasta l\u00edmites insoportables. La conclusi\u00f3n no es dif\u00edcil: nuestra democracia ha sido tan d\u00e9bil y tan poco vigilante que ha aupado una antidemocracia de b\u00e1rbaros que pone en cuesti\u00f3n, como actualmente se est\u00e1 comprobando, muchos de nuestros supuestos avances.<\/p>\n<p>\u2026 en el informe hay una relaci\u00f3n minuciosa de hechos igualmente inquietantes cuyos protagonistas tienen en com\u00fan la codicia, una concepci\u00f3n mafiosa de la pol\u00edtica y un sentimiento de impunidad que resulta tanto m\u00e1s irritante por el descaro con que se manifiesta. De hacer caso a Auken, y al Pleno del Parlamento Europeo, la responsabilidad del desastre se propaga por todos los c\u00edrculos del Estado espa\u00f1ol, desde el m\u00e1s general al m\u00e1s local, y en todos los \u00e1mbitos, desde el alcalde hasta al arquitecto. En este peculiar relato de terror se cita con la misma dureza a la Generalitat valenciana en manos de los populares que a la socialista Junta de Andaluc\u00eda, tuteladora de diversos pillajes en Almer\u00eda y sustentadora, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, de esa peculiar joya de la corona de la corrupci\u00f3n que ha sido Marbella. Al igual que sucede con todo buen relato de terror hay tambi\u00e9n en el texto pasajes c\u00f3micos, como las trampas que diversos funcionarios tienden a las comisiones de investigaci\u00f3n enviadas desde Bruselas o las aireadas protestas de castizos mun\u00edcipes quejosos con la intromisi\u00f3n de las narices n\u00f3rdicas en las suculentas recalificaciones de los terrones mediterr\u00e1neos.<\/p>\n<p>\u2026 con murallas de hormig\u00f3n por todos lados, sabemos perfectamente que s\u00f3lo a la sombra de pol\u00edticos ventajistas (con la colaboraci\u00f3n estelar de los gremios \u201cdel tocho\u201d) ha podido tejerse la telara\u00f1a de especulaci\u00f3n y codicia de la que ahora parecemos lamentarnos. Lo grave es que ya lo sab\u00edamos. Estos a\u00f1os de destrucci\u00f3n del territorio del patrimonio han transcurrido a la vista de todos, y con la firma de algunos. Bastaba coger el Euromed para comprobar lo que ocurr\u00eda en la costa castellonense o alicantina; bastaba atender al v\u00e9rtigo de los precios de las viviendas, presentado a menudo como signo de nuestro progreso colectivo, para percibir que algo nauseabundo se cocinaba a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>\u2026 Marguete Auken pone el dedo en la llaga al describir las corresponsabilidades en la callada aceptaci\u00f3n del delito. Es cierto que a la cabeza del cortejo de la corrupci\u00f3n han marchado pol\u00edticos vendidos, especuladores o avariciosos y prestamistas fraudulentos, pero \u00bfy tras ellos? Arquitectos, promotores inmobiliarios, concejales e instituciones financieras, todos conchabados \u00bfPero qu\u00e9 hac\u00edan los jueces? Seg\u00fan Auken, poco, y lo poco que hac\u00edan lo hac\u00edan tan lentamente que es como si no hicieran nada. La polic\u00eda iba en consonancia con los jueces. Pero tampoco los otros estamentos ciudadanos ofrecieron resistencia. Los medios de comunicaci\u00f3n han reaccionado tarde y los ciudadanos han acabado horroriz\u00e1ndose como consumidores m\u00e1s que como ciudadanos.<\/p>\n<p>\u2026 la se\u00f1ora Auken ha descrito vivamente un relato de terror con ingenuidad n\u00f3rdica y con toda la raz\u00f3n del mundo: el gran saqueo de lo que pertenec\u00eda al futuro por parte de nuestros modernos depredadores. Poco se puede a\u00f1adir al cuadro trazado que, en buena medida, explica las dram\u00e1ticas percepciones sobre la actual crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>\u2026 Aunque bien pensado, quiz\u00e1 s\u00ed se puede a\u00f1adir algo: el gran saqueo material de todos esos a\u00f1os, generador de enormes fortunas y de da\u00f1os irreparables, no habr\u00eda sido posible si, paralelamente, no hubi\u00e9ramos incurrido en el gran saqueo de las conciencias al que ahora denominamos \u201cfalta de valores\u201d, \u201cnovorriquismo\u201d y cosas semejantes, pero que en los a\u00f1os opulentos, o que cre\u00edamos opulentos, estableci\u00f3 una f\u00e9rrea cadena de complicidades entre estafadores y futuros estafados, vinculados unos con otros por el sue\u00f1o del dinero -sue\u00f1o, luego, pesadilla para las v\u00edctimas- y por la confusi\u00f3n entre bienestar y beneficio\u2026\u201d<br \/>\n<\/dir><\/p>\n<p>[Palabra de Mono Blanco]<br \/>\n<br \/>\n<center> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis tiene dobleces. 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