{"id":13695,"date":"2025-09-11T13:34:24","date_gmt":"2025-09-11T11:34:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elmonoblanco.com\/?p=13695"},"modified":"2026-09-27T16:58:09","modified_gmt":"2026-09-27T14:58:09","slug":"perejaume-una-perversion-virtuosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/?p=13695","title":{"rendered":"Perejaume: una perversi\u00f3n virtuosa"},"content":{"rendered":"\n<p><small>Septiembre 2025<\/small><\/p>\n\n\n\n<p>Deconstruir la obra poli\u00e9drica de Perejaume es imposible, excepto en su faceta literaria, que revela con ingenuidad su &#8220;motor interno&#8221; \u00edntimo, su prop\u00f3sito \u00faltimo m\u00e1s estimado y quiz\u00e1, por la exhibici\u00f3n (m\u00e1s o menos inconsciente), lo que le motiva en realidad, fen\u00f3meno inaudito en un creador, porque un artista f\u00e9rtil y culturalmente importante suele reservar su n\u00famen inspirador para s\u00ed mismo. Hay excepciones, como la de aquel c\u00e9lebre pintor de Figueras, quiz\u00e1. Las prosas semi-surrealistas, fant\u00e1sticas y a veces genialoides que difunde y publica Perejaume delatan abiertamente una extra\u00f1a pretensi\u00f3n: deificar el idioma catal\u00e1n, santificarlo de una manera laica a trav\u00e9s de una trabajada sublimaci\u00f3n de la geograf\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo siguiente es dificilmente decible sino es a trav\u00e9s del castellano, una jerigonza bastarda como cualquier otra corrupci\u00f3n del lat\u00edn, pero para el caso suficientemente neutra, desarraigada y desperdigada por el mundo como para analizar con ella la peculiar operaci\u00f3n cultural o politica \u2013dif\u00edcil determinarlo\u2013&nbsp; perseguida por el artista. La lengua catalana ser\u00eda el opuesto geom\u00e9tricamente al castellano\/esperanto, su n\u00e9mesis, una p\u00f3cima que Perejaume nos da a beber dial\u00e9cticamente. Sus inversiones son antol\u00f3gicas, como la del cielorraso del Liceo. El druida Perejaume apunta constantemente a la paradoja. Las cr\u00f3nicas de Ram\u00f3n Muntaner ya se\u00f1alaban el fen\u00f3meno de la circunscripci\u00f3n de la lengua catalana a los l\u00edmites de Catalu\u00f1a en la Edad Media, cuando era incierto a\u00fan c\u00f3mo se difundir\u00edan por Europa las lenguas rom\u00e1nicas nacientes. Dependiendo de ciertos acontecimientos hist\u00f3ricos y de aquel factor que los ingleses llaman &#8216;serendipia&#8217;, no hubiera sido descabellado imaginar que el catal\u00e1n (o incluso el castellano) se hubiera extendido por Italia, por ejemplo. En otra hip\u00f3tesis, si la batalla de Muret (1213) hubiera sido ganada por <em>Pere el Cat\u00f2lic<\/em>, puede que el poder y la cultura de la corona aragonesa hubieran resistido unos cuantos siglos en el extenso sur de Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que encubrir manipulaciones es el privilegio de un maestro, y Perejaume lo es: de la materia, de la pintura, de las palabras, de las performances.<\/p>\n\n\n\n<p>Ins\u00f3litamente, no oculta su magia. Lleva a cabo una fetichizaci\u00f3n de la lengua de Verdaguer a la luz del d\u00eda, y se regodea en ello, para placer de los lectores de sus escritos y &#8220;escritas&#8221;, siempre interesantes. La pega es que la poes\u00eda, o la prosa po\u00e9tica, o el equivalente a lo que Perejaume practica en su publicaciones, delata una preeminencia que Gabriel Ferrater ya not\u00f3: la poes\u00eda es el culmen de la civilizaci\u00f3n, es un iceberg debajo del cual yacen la literatura, el teatro, la ciencia, la tecnolog\u00eda, el tarot, las artes marciales o la inteligencia artificial, es igual, todo queda por debajo&#8230; Resulta que la punta del iceberg se ve tan di\u00e1fana como las cimas que describe l\u00edricamente Perejaume en sus incontables excursiones por Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 se distingue en el horizonte? Claramente, un anticosmopolitismo de <em>socarrel<\/em>, e incluso, una especie de neorromanticismo. \u00bfReaccionario, Perejaume? A estas alturas, seg\u00fan para qui\u00e9n, es un elogio.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de lo que persigue Perejaume tiene otra vertiente m\u00e1s disciplinar, un lado ling\u00fc\u00edstico, y surge del deleite personal que se percibe en sus composiciones. La cantinela (la <em>cantarella<\/em>) es persistente, pero ya sabemos que Baudelaire habl\u00f3 de la &#8220;buena ret\u00f3rica de los verdaderos poetas&#8221;. Su forcejeo verbal y el tipo de obsesi\u00f3n caracter\u00edstico de Perejaume, tan adherente a lo tect\u00f3nico del catal\u00e1n (?), parece un delirio. En territorios lacanianos (no sabemos si Perejaume los ha transitado, pero ser\u00eda altamente aconsejable) estar\u00edamos hablando de los matices t\u00e9cnicos \u2013psicoanal\u00edticos\u2013 de una perversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignoremos por un momento la verdadera naturaleza de este delirio. Lo que define su pujanza \u2013silenciosa, constante, \u00e9ticamente impecable\u2013 \u00bfes un mantra cultural?, \u00bftiene un objetivo est\u00e9tico?, \u00bfquiere Perejaume alcanzar un ideal pol\u00edtico&#8230;? Corifeos suyos muy decantados por esta \u00faltima opci\u00f3n (Garrigasait, Burdeus, Casasses, etc.) lo afirmar\u00edan, pero esto no quiere decir nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Perejaume insiste en fluir y asume la fluencia del texto como cualidad esencial de su posici\u00f3n est\u00e9tica; para \u00e9l, el texto es como una savia, o un manantial de agua, o como una licuefacci\u00f3n. En su \u00faltima recopilaci\u00f3n erudita, <em>L&#8217;Escrita<\/em>, Perejaume plantea constantes metonimias partiendo de la variedad de fen\u00f3menos y accidentes de la rica orograf\u00eda catalana (espec\u00edficamente), y se afana por domesticar retru\u00e9canos. Transforma la vegetaci\u00f3n, los \u00e1rboles, el mar, las monta\u00f1as, los valles, las v\u00edas, los cerros, los collados, el litoral, las cordilleras \u2013la Catalu\u00f1a campestre, nunca urbana\u2013, en un magma tel\u00farico  y fluidiforme que aspira a <em>confundir<\/em> musicalmente con su prosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que se encuentran precedentes de esta quimera en las obras cl\u00e1sicas. Incluso un observador atento al panorama actual (m\u00e1s bien deplorable) de los premios literarios en catal\u00e1n no puede dejar de establecer conexiones como la superventas Irene Sol\u00e0, que cualquiera dudar\u00eda que no ha le\u00eddo &#8220;todo Perejaume&#8221; antes de pulsar una tecla de <em>Word<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado el tema de las influencias (entrantes o salientes) del trabajo feraz de Perejaume, hay que se\u00f1alar r\u00e1pidamente un s\u00edntoma. La delaci\u00f3n es el punto ciego por donde entra el nervio \u00f3ptico en la retina. En Perejaume, el anhelo es tender un hilo nutriente y vinculante \u2013biun\u00edvoco, inmanente\u2013 entre la condici\u00f3n artificial de un proceso m\u00e1s o menos contingente, fruto de los avatares de la romanidad hist\u00f3rica (la aparici\u00f3n de la lengua catalana, que Ramon Llull estabiliz\u00f3 despu\u00e9s de tanteos y registros anteriores), y la realidad emp\u00edrica de la tierra del Principado de Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>A toda costa.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta ser un experto en ling\u00fc\u00edstica para saber que las lenguas se formaron de una manera virtual, aleatoria y &#8220;violenta&#8221;. La separaci\u00f3n tajante de De Saussure entre concepto e imagen sonora de las palabras, para Jacques Lacan \u2013que lo explica muy bien\u2013 constituye un abismo en el que se precipita la humanidad, de manera que la &#8220;violencia&#8221; que sobreviene al intelecto humano en algun punto de la trayectoria vital \u2013personal, social, antropol\u00f3gica\u2013 acontece como una tiran\u00eda inevitable y ahist\u00f3rica; y se presenta, en efecto, como una escisi\u00f3n abrupta, no importa el lugar ni la geograf\u00eda. El \u00edndice del habla nos hace humanos, y es lo que nos distingue de los humanoides (y pido excusas, porque yo soy un mono).<\/p>\n\n\n\n<p>Caracterizado el nacimiento de una lengua &#8220;X&#8221;, y partiendo de la aleatoriedad asociativa que anida en su meollo, cualquiera que sea su latitud y longitud, no es extra\u00f1o que Roman Jakobson definiera al supremo estadio de lo verbal, la literatura, de la siguiente manera: &#8220;<em>literature is a kind of writing which represents an organized violence committed on ordinary speech<\/em>&#8220;. William Burroughs, por su parte, describi\u00f3 al lenguaje como un bicho: \u201c&#8230;el lenguaje es un virus del espacio exterior&#8230; Es un virus porque no ha sido creado por el hombre, sino que lo ha invadido y vive en \u00e9l como un par\u00e1sito&#8230;&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, interioridades del lenguaje sabidas y poco melodiosas, inferidas a un nivel dir\u00edase pericial. Perejaume, en su <em>torre de guaita<\/em>, defiende que nuestra lengua catalana, con su colecci\u00f3n de fonemas, su formaci\u00f3n de significados, su evoluci\u00f3n filol\u00f3gica, sus juegos sil\u00e1bicos, su desarrollo literario, etc., goza de una regal\u00eda celeste que la asemeja a una d\u00factil vasija de barro \u2013\u00fanica, bella y armoniosa\u2013 y no a los gritos ancestrales de nuestros antepasados durante la caza, o a las \u00f3rdenes sucintas, estent\u00f3reas y temibles de los primeros d\u00e9spotas del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>Perejaume quiere hacernos creer que el idioma catal\u00e1n es un brebaje maravilloso, musical y cuasi-silvestre, como si brotara de una cepa ub\u00e9rrima de la tierra y nos lloviera encima dulcemente. Pues bien, no seremos nosotros quienes negaremos tal prodigalidad, pues usamos el catal\u00e1n a diario y disfrutamos con sus bendiciones ac\u00fasticas, aunque \u2013la verdad\u2013 no lo hacemos con intenciones cifradas de ninguna clase (ni pol\u00edticas ni pol\u00e9micas), y s\u00ed, en cambio, a menudo, como una fiesta permanente de la cultura y de la expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, y para acabar, nos asalta una duda ante el espect\u00e1culo textual de Perejaume, cuya seducci\u00f3n contribuye a calificarlo como el gran artista contempor\u00e1neo de Catalu\u00f1a. Porque vacilamos entre, o bien pensar que Perejaume es v\u00edctima de un candor rar\u00edsimo que cocina platos suculentos en el men\u00fa del arte \u2013tropismos multifac\u00e9ticos los suyos\u2013, o bien pensar en todo lo contrario. Perejaume, entonces, m\u00e1s que un demonio benefactor hogare\u00f1o, ser\u00eda un adversario muy astuto con un proyecto inconfesable. <em>Malgr\u00e9<\/em> <em>lui<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>No queremos hacer c\u00e1balas, pero en su alfabeto particular intriga la nula menci\u00f3n de la realidad urbana de Catalu\u00f1a, un pa\u00eds desfigurado por localidades espantosamente edificadas. La miseria edilicia de las \u00faltimas d\u00e9cadas que ha invadido todo, incluso pueblos que anta\u00f1o fueron atractivos&nbsp; y con hermosos nombres, es soslayada completamente por Perejaume. \u00bfEs un rechazo consciente? Perejaume cita con profusi\u00f3n toponimias agrarias, s\u00ed, pero nada de la Catalu\u00f1a urbana en los \u00faltimos 50-60 a\u00f1os. La estampa ruda y estropeada de la mayor\u00eda de los lugares a nuestro alrededor queda fuera de foco. Hay excepciones. Tambi\u00e9n hemos de se\u00f1alar la coherencia del de Sant Pol, pues, hist\u00f3ricamente, cuando la ola de tocho, hormig\u00f3n y vidrio se hac\u00eda m\u00e1s virulenta en nuestras latitudes (en Catalu\u00f1a y en Espa\u00f1a), particularmente poco antes y despu\u00e9s del cambio de siglo (a\u00f1os 90, 2000, etc\u00e9tera), Perejaume interrumpi\u00f3 sus solicitadas conferencias sobre &#8220;medioambiente y paisajismo&#8221;: el artista hallaba aberrante impartirlas mientras la &#8220;sociedad civil&#8217; toleraba aquella atrocidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fages de Climent rememor\u00f3 una vez a un sujeto a quien molestaba &#8220;la man\u00eda de poner las ciudades enmedio de los campos&#8221;. Pues bien, las poblaciones a que nos referimos est\u00e1n ah\u00ed desde siempre, pero, por otra parte, no hay retru\u00e9cano en el orbe para compensar tanta calamidad. Hoy, la Catalu\u00f1a arruinada, en un sentido, ya es inmune a cualquier figura del discurso, prosaica o po\u00e9tica, y por tanto vacilamos en un vaiv\u00e9n mental inducido por aqu\u00e9l cuyas buenas vibraciones admiramos; algo se le escapa&#8230; Barruntamos que Perejaume tiene una venda en los ojos a pesar de la cual mantiene su homeostasis, o, lo que es lo mismo, su ecosistema personal, basado en una onda electromagn\u00e9tica misteriosa que \u00e9l abate sobre el pa\u00eds, de un color azul intenso y negro. <\/p>\n\n\n\n<p>A Perejaume, en sus <em>Escritas,<\/em> quiz\u00e1 se le ve el plumero. Pero puede ser un espejismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Perejaume ser\u00eda el punto ciego de la retina de Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPerversi\u00f3n o virtud?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQue pretende Perejaume?<\/p>\n\n\n\n<p><br><br>[Palabra de Mono Blanco]<\/p>\n\n\n\n<center><p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p><\/center>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<p>Septiembre 2025<\/p>\n<p>Deconstruir la obra poli\u00e9drica de Perejaume es imposible, excepto en su faceta literaria, que revela con ingenuidad su &#8220;motor interno&#8221; \u00edntimo, su prop\u00f3sito \u00faltimo m\u00e1s estimado y quiz\u00e1, por la exhibici\u00f3n (m\u00e1s o menos inconsciente), lo que le motiva en realidad, fen\u00f3meno inaudito en un creador, porque un artista f\u00e9rtil y culturalmente [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false},"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13695"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13695"}],"version-history":[{"count":135,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13695\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14125,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13695\/revisions\/14125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elmonoblanco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}